prostitutas follando clientes niñas prostitutas tailandia

Como si nada, se hicieron con aquel antro, donde la luz era casi imposible y el ventilador flaqueaba. Que llegué, en ese mismo instante, a caer en la cuenta de que para no pocos hombres una mujer, cualquiera, cura cualquier tipo de inclemencia. Incluido trastorno emocional tras tsunami violento y perdida de familiares consanguíneos. Aquel par de cincuentones se me acercaron de manera brusca.

Es lo que tiene sentirse el sheriff de la zona y su ayudante. Les temblaban las carrilleras. Como si se estuvieran estofando en siete litros de vino tinto y un buen fondo de verduras.

Yo sonreía, con la de trece años rellenando mi copa de cerveza. Quentin Tarantino habría dado parte de sus ahorros por haber vivido esa secuencia vital. Y ya no digamos por haberla podido rodar. Porque el corporativismo mató a la crítica. Pues sí, entre los puteros no iba a ser menos. Por lo que tras estrecharnos las manos comenzamos a abrirnos en canal entre cerveza y cerveza. A ellos no les endosaron un par de chicas; directamente se les pegaron dos que parecían ser de su absoluta confianza.

Como si en vez de ante un desconocido estuviera ante su espejo un día de masturbación eficiente. Lo que nos prohíben en Europa: Mujeres aquí que tampoco es que sean niñas allí. Es, simplemente, una necesidad. Y te lo repito: Saben lo que hacen. Y nadie las fuerza a ello. Yo, apuntando a mi entrepierna, advertí que había bebido tanto que me iba a ser imposible conseguir una erección.

La encargada se tranquilizó llegando a sonreír cuando también le solté otro par de euros de propina. Esa noche dormí como un niño. Aunque al levantarme a orinar en medio de la madrugada observara a media docena de fantasmas enanos rodeando mi cama. No me molestaron; pero me obligaron a pensar. A la mañana siguiente comprendí que Laos se ha convertido en la nueva casilla de salida no sólo de la prostitución, sino del sexo infantil.

Que repito y recalco: Sin droga de por medio. Sin palizas por parte de los chulos. Porque no debemos olvidar que en Laos, buena parte de sus oriundos, defienden el acostarse con niñas de esas edades. Y la inmensa mayoría de ellas mantienen, con sus ingresos, a familias enteras.

Y allí, ni rastro de chulos, casuchas destartaladas o prostitución. No vayan a pensar que en Laos sus habitantes se mueren de hambre: O como él terminó por rematar: Para justificar su desviación me aseguró que cuando se acuesta con mujeres mayores de edad también las prefiere planas o con los pechos pequeños.

Cuando llegué al hotel me puse a darle a la tecla, intentando juntar toda la información en un documento, del que salían chispas cada vez que lo abría o cerraba. En medio de mi vómito literario, investigué en internet sobre prostitución infantil. Pero luego caí en la cuenta de que para contarles todo esto había que mancharse de barro hasta los pectorales, sino directamente hasta cuello y barbilla. Por lo que me puse en contacto con Unicef Laos, la madre multinacional y globalizada de todas las oenegés que defienden a niños a lo largo y ancho del planeta.

De primeras sentí por su lado el hielo en mi evidente interés: Pero cuando indiqué que había estado campando a mis anchas por prostíbulos donde las menores de edad eran mayoría un tal Marc Vergara, que dice ser el jefe de prensa de dicha organización en Laos, pasó no sólo a responderme cada pregunta, sino a soltarme un sermón que, sinceramente, me costó leerme hasta el final.

Tras la lectura de su respuesta puedo asegurar que si UNICEF tuviera la concesión de los cuerpos de bomberos del planeta el mismo ya haría décadas que habría desaparecido abrasado por las llamas.

El vuelo, por cierto, traía retraso desde Hanói. Por lo que nuestra comunicación se limitaba a unas sonrisas. Ya debía ser tarde, cerca de medianoche. Las estrellas no nos dejaban ir a la habitación, cuando vimos al cuidador llegar en moto. Se acercaba para nuestro lado, hasta que nos vio. En el lobby del hotel se encuentra un turista de unos 60 años esperando.

El cuidador un poco nervioso y un poco torpe empujó a la chica, el turista la tomó del brazo y ambos entraron a una habitación. Todo eso nos dejó una sensación de amargor. Creo que esa noche, ninguno de nosotros dos pudo dormir. La línea es muy delgada. Les dicen que si se escapan las matan o matan a su familia, les ofrecen grandes recompensas en un futuro que nunca llega. Ellas se lastiman, se inventan caídas o se cortan accidentalmente, solo para que esa noche no les toque.

Saben lo que les espera, ven a sus compañeras morir infectadas. En Tailandia, para muchas niñas, la infancia se vive en la clandestinidad de un burdel o en la habitación de un acompañante de turno. Eso es el mundo para ellas, esa es su realidad. Y eso deja marcas, marcas que aunque no se dicen, se sienten. Pocas son las que logran escapar y alcanzar la libertad. De estas pocas, algunas logran estudiar e incluso casarse.

Otras vuelven a la prostitución: Otras se inventa un pasado, en este caso su pasado. Ella dice haber sido taxista. Ilustra para Proyecto Kahlo y en el blog de Barbijaputa. Una vez hizo un dibu de Manuela Carmena con un antifaz de Catwoman. Los papeles dicen que es psicóloga pero ella se siente viajera.

Aunque claro, algo del conocer y comprender al ser humano se entremezcla en cada uno de sus viajes. Apasionada por la lectura y la escritura puede pasar horas sin levantar la vista de un papel. Se contenta con aprender a decir gracias en un nuevo idioma y hasta ahora, no puede leer un mapa al derecho.

Tampoco se cansa de intentar construir un mundo mejor. El modo que encontró de hacerlo es junto a Lucas. También escribe en mochilasenviaje. La información que plantean queda muy general, supongo porque tampoco iban a realizar una investigación.

Aquí lles dejo en link para que lo chequen y difundan. México tristemente también se vive la prostitución y explotación infantil. La diferencia no es inocua pues el término prostitución implica que la persona que se prostituye consiente este acto. Agradezco que exista este tipo de artículos para visibilizar el tema, pero es muy importante fijarse en este tipo de cosas. Me parece relevante aprovechar el espacio para comentarles que esta horrible vulneración no sólo ocurre en países como Tailandia.

En países que se consideran tan avanzados como Chile también ocurre, y es un fenómeno que nadie quiere ver. Gracias por tu comentario. Como pusimos en el articulo, no somos expertos en el tema por lo cual tu mirada ayuda a completar el texto. No conocía esta realidad.

Prostitutas follando clientes niñas prostitutas tailandia -

Eso es el mundo para ellas, esa es su realidad. En Alemania han medido bien el impacto y en dos estudios recientes se ha demostrado que de las

Pero en pueblos y ciudades mas pequeñas todavía existe el país de la sonrisa. Sois unos guarros,da asco leeros,fijandoos en prostitucion infantil,si tuvieraris hijas menores a lo mejor tambien os gustaria que abusaran de ellas.

Malnacidos,menos mal que hay señores que no piensan como la basura que sois los que dais de comer a la fabrica del sexo. Me gustaría ir a Tailandia. No se el porno de las thailandesas me gusto mucho y sus rasgos físicos me han encantado.

Disculpa por mi comentario pero enverdad me tienen enamorado. De hecho los venezolanos saben lo q pasa en la isla, pero prefieren callarlo, a tal punto q las lugareñas al salir de aqui suelen decir q nacieron en cualquier otro estado, o las venezolanas q trabajaron aquí sea de prostituta o de cualquier otra profesión, prefieren olvidar su estadía en estas hermosas playas y hoteles de placer. O simplemente hacen referencia q estuvieron de turistas unos días. Como margariteño orgulloso de mi isla y de las mujeres venezolanas.

A lo mejor conduces a tus amigos putos para que se folle……. Vergüenza te tendria que dar,claro….. He estado en Tailandia varios meses, desde el norte en la frontera con laos hasta el sur haciendo frontera con Malaysia. Tailandia tiene muchos sitios preciosos para viajar y ver, esta claro, pero se necesita mas de 15 días. En mi Punto de vista Pattaya es perfecto, porque lo ofrece todo, no solo sexo como pone en este articulo, aunque es cierto que existe, evidentemente.

Dice en el articulo que las playas son feas, con eso demuestra que no ha visto nada. Seguramente ha ido a la playa del centro, Beachroad, y nada mas. Pasando un buen rato, sin ser muy conscientes de la cruda realidad que les rodea. No solo ofrecen el servicio con el o la menor, sino que incluso los podes comprar.

Pero, lógicamente, es muy distinto verlo a que te lo cuenten. Una zona casi rural. El lugar tenía un cuidador. Por lo que nuestra comunicación se limitaba a unas sonrisas.

Ya debía ser tarde, cerca de medianoche. Las estrellas no nos dejaban ir a la habitación, cuando vimos al cuidador llegar en moto.

Se acercaba para nuestro lado, hasta que nos vio. En el lobby del hotel se encuentra un turista de unos 60 años esperando. El cuidador un poco nervioso y un poco torpe empujó a la chica, el turista la tomó del brazo y ambos entraron a una habitación.

Todo eso nos dejó una sensación de amargor. Creo que esa noche, ninguno de nosotros dos pudo dormir. La línea es muy delgada. Les dicen que si se escapan las matan o matan a su familia, les ofrecen grandes recompensas en un futuro que nunca llega. Ellas se lastiman, se inventan caídas o se cortan accidentalmente, solo para que esa noche no les toque.

Saben lo que les espera, ven a sus compañeras morir infectadas. En Tailandia, para muchas niñas, la infancia se vive en la clandestinidad de un burdel o en la habitación de un acompañante de turno. Eso es el mundo para ellas, esa es su realidad. Y eso deja marcas, marcas que aunque no se dicen, se sienten. Pocas son las que logran escapar y alcanzar la libertad. De estas pocas, algunas logran estudiar e incluso casarse.

Otras vuelven a la prostitución: Otras se inventa un pasado, en este caso su pasado. Ella dice haber sido taxista. Ilustra para Proyecto Kahlo y en el blog de Barbijaputa. Se hace el silencio en el coche y desaparece la sonrisa maliciosa del chófer, que me escruta por el retrovisor, como si tratara de averiguar si soy de fiar.

Por lo visto, lo parezco, así que lanza la piedra, como quien no quiere la cosa. Basta una expresión de extrañeza para que se explique. Sólo admite conocer a un 'amigo' que sabe de alguien que podría ponernos en contacto. Pasa un tiempo hasta que retomo el contacto con el chófer. Las sombras esconden felaciones y coitos.

El ambiente es sórdido y decadente. La clientela es masculina y occidental en casi su totalidad. Sólo un par de japoneses rompen la monotonía del blanco solitario de mediana y avanzada edad. Empieza ofreciendo prostitutas, aunque no tarda en proponer algo 'no tan legal': Cruzan la frontera desde el poblacho fronterizo del otro lado, Tachileik, a través del puente que une ambos países. Aun así, diferentes ONG estiman que cada año cruzan ilegalmente, para estos fines, unas Este periodista constató en un viaje anterior que japoneses en teóricos viajes de negocios llegaban a Mae Sai para comprar una virgen, a la que encerraban durante una semana en un hotel, y hacer realidad sus fantasías sexuales.

Actualmente, la situación ha cambiado, pero se siguen dando este tipo de casos. De ahí, el salto al primer mundo, a los 'receptores', se da a través de Hong Kong, Singapur, o Japón, donde se estima que En Mae Sai todavía son baratas. Muy avanzada la noche, y en vista de que no prosperan sus ofertas, el conductor llama a su 'amigo'.

prostitutas follando clientes niñas prostitutas tailandia

0 comments

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *