prostitutas niñas prostitutas la palma

A los problemas tradicionales se suma ahora el de una inmigración masiva, incontenible, para la que la prostitución constituye una salida de emergencia. La falta de regulación del sector beneficia a los explotadores, a las redes de traficantes, a las mafias. Una puta no puede ser contratada en calidad de tal ni darse de alta como autónoma ni cotizar a Hacienda ni sindicarse ni tener una cartilla de la Seguridad Social ni acceder en su día a una jubilación.

Y esto es lo que piden: Quieren entrar en un sistema que las rechaza, pero que es cliente de ellas. Antonia se ha presentado a la cita con un vestido muy elegante y sutilmente escotado. Es probable que venga de trabajar, aunque suele descansar los fines de semana. Es suramericana y llegó a España para trabajar en un club que abandonó tras liquidar la deuda que le permitió hacer el viaje.

Desde entonces ha trabajado en muchos sitios. Antonia tiene 28 años y Marga, como hemos dicho, Viéndolas juntas, tan distintas, se me ocurre que una vende sexo de fiestas de guardar y la otra sexo de días laborables.

Y hay consumidores para todos los gustos. Muchos, cuando se les ha acabado el tiempo, pagan una hora extra para poder hablar. El sexo es, con frecuencia, la coartada para hablar. Y a una prostituta se le cuenta todo. No te puedes ni imaginar los conflictos que tiene la gente. Mientras conversamos , el camarero se mueve a nuestro alrededor disimuladamente, con curiosidad.

Han tenido que trasladarse desde el Raval porque los alquileres, en este barrio, se han puesto por las nubes. Desayunamos en una churrería que hay debajo de su casa. Salma dormita en brazos de su madre con el patinete aparcado a medio metro. Mientras tomamos el café, Marga me cuenta que en fueron al Senado para hablar ante una comisión.

Cuando se enteraban de quién era la prostituta, empezaban a apartarse de ella y a mirarla de un modo especial. Lo de la antropóloga les pareció muy bien, pero cuando se enteraron de que yo era la prostituta, dijeron que tenían que consultar antes de acreditarme. Era una comisión sobre prostitución y se preguntaban si debía estar presente la prostituta. La niña tiene un comportamiento normal desde cualquier punto de vista que se mire.

Conoce a todo el mundo y todo el mundo la conoce a ella. Es un sueño, pero tarde o temprano lo realizaremos. Cuando murió mi marido, su familia quiso quitarme a la niña y me llevó a juicio. Pero el informe médico-forense me dio la razón a mí. Decía que Salma tenía, a mi lado, todo lo que necesitaba una niña. Yo he visto casos de mujeres a las que los servicios sociales les han quitado a sus hijos y les han destrozado la vida. Yo me levanto por las mañanas y lo primero que veo es su sonrisa.

Forma parte de mi vida como yo formo parte de la suya. Y la educo en el respeto a todo el mundo. Me cuenta esto en el metro , donde nos dirigimos al Raval para dejar a la niña en casa de una amiga de Marga. El vagón va medio vacío, de manera que nos sentamos juntos, en un asiento de tres. Salma se coge a su madre con una mano y sujeta el patinete con la otra.

Marga se quedó viuda del padre de Salma hace dos años. Viven separados, pero a veces Marga se queda a dormir en la casa de él, o al revés. Se trata de una historia de amor bien curiosa porque se conocieron cuando Marga tenía 14 o 15 años y él 18 o Entonces, Marga trabajaba en la casquería de la Boquería, pero pertenecía a un grupo de voluntarios que dedicaban el tiempo libre a ayudar a personas dependientes.

José, su novio actual, pertenecía también a ese grupo de voluntarios, y se conocieron realizando esa actividad. Como tenían preocupaciones comunes, hablaban mucho. Con el tiempo, cada uno se convirtió en el amor platónico del otro. Durante todos estos años, supe que llamaba a casa de mis abuelos para preguntar por mí.

No es que si le pidiera ayuda no me la diera, pero quiero salir adelante por mí misma. Nuestra relación ha ido evolucionando hacia una relación de tolerancia. Todos los hombres con los que he estado han sabido a qué me dedicaba. Siempre he tenido el privilegio de no esconderme, que es lo normal en mi profesión. Marga perdió a sus padres en un accidente de automóvil cuando tenía 10 años. Se educó con sus abuelos, que aceptaron su decisión de hacerse prostituta.

Me dijeron que tuviera cuidado de adónde iba y de por dónde me movía. Y que siempre tendría su casa abierta. Yo, al principio, llamaba a mi abuela y le decía: Siempre prevaleció el amor que nos teníamos. Después de dos o tres trasbordos y decenas de estaciones, salimos del metro y emprendemos un recorrido por el laberinto de calles del Raval.

Es media mañana, pero algunas se encuentran ya llenas de prostitutas. Me parece imposible que haya trabajo para todas y es evidente que no lo hay.

Salma va pasando de unos brazos a otros. Todas las mujeres la besuquean. Algunas abren el bolso y le regalan un euro. Marga se detiene un rato con cada una. Las hay de todas las nacionalidades. La asociación dispone de un pequeño despacho en el centro cívico Pati Limona. Acuden a la reunión Isabel Holgado, la antropóloga con la que cenamos la noche anterior; la propia Marga, y dos personas que trabajan para la organización: Olimpia, una cubana que no para de hablar ni de reír, y Valeria, una chica brasileña tímida y circunspecta.

Todas se muestran preocupadas por la situación del sector. Cada una relata las experiencias que ha tenido en sus visitas a las esquinas o a los pisos a los que acuden para concienciar a las chicas de la necesidad de utilizar preservativos, de defender sus derechos, de denunciar los casos de malos tratos o la existencia de menores. Unas pasean y otras permanecen sentadas en sillas. Algunas forman grupos y otras permanecen solitarias. Nuestra llegada es bien recibida.

Les damos condones y lubricantes y folletos. Olimpia, la cubana, se presenta a todas diciendo:. Si necesitas abogado, médico, llama a este teléfono. Después buscamos por la zona a una menor que alguien ha visto durante los días pasados. Siempre que ven a una menor, avisan a la policía porque cerca de ella hay, casi con toda seguridad, alguien que la controla. De ser así, se ocupan de que se lleven a la menor y a la controladora en distintos furgones.

No damos con ella. En la ronda de San Antonio, las prostitutas se cuentan por decenas. Todas se quejan de la falta de trabajo. Muchas llevan tres o cuatro horas sin hacer un solo servicio. Olimpia saca el móvil y llama a alguien.

Luego queda con ella para llevarla el miércoles al médico. El miércoles vengo y te llevo al médico. Intentaremos que no te cueste nada. Y así vamos, de esquina en esquina, hasta que se nos acaban los preservativos y los folletos. Pasan de las dos de la tarde. Marga va a trabajar ahora en esa misma calle, pero le propongo que comamos algo primero, de modo que nos sentamos en la terraza de un bar y pedimos unas raciones.

Yo he tenido tres malas experiencias. Con todos los clientes que he tenido, es muy poco. A uno lo echamos porque vino borracho, no nos dimos cuenta. Entró conmigo en el cuarto y se sobrepasó un poco, me cogía con fuerza. Nada, a la puta calle. Otro, lo mismo, no venía borracho pero hasta que no empiezas a tener sexo con el cliente no sabes cómo es él. Era muy bestia, muy bruto. Otra vez me vino uno, que era tipo pederasta, que Yo atraigo a este tipo de clientes.

Mi cliente es muy mayor, de 40 para arriba. Resulta muy duro oír estas palabras, sobre todo al intentar entender qué lleva a una persona a desarrollar esas necesidades o impulsos. Volvemos a los perfiles. Por mi tipo de perfil, ojo. Yo, por ejemplo, tengo un cliente que me paso dos horas hablando con él. Porque la gente no sabe relacionarse.

De ahí el tema del poliamor: No digo que el poliamor sea la solución, aunque yo esté a favor. Hay que seguir investigando, reflexionando. Le haces así, una caricia, y flipan.

Mi jefa, que es muy inteligente, intenta que todas las chicas seamos así. En parte por nuestro bienestar, porque mejor que ofrezcas a un cliente dos horas de hablar a que te abras de patas. Que viene todas las semanas a por ti. Y es el que mejor paga. Fíjate cómo cambia el rol. Desarrolla una relación emocional contigo.

Con el cliente que te acabo de contar, sí. O que se abre de piernas para ti, o que habla contigo, pero ésa es Charlotte. Yo he notado empoderamiento. Aunque todas las chicas con las que yo he hablado dicen que cuando empiezas te sientes así Yo ahora me siento así: Porque una tía que ha llevado una vida difícil, o acaba muy jodida o tiene dos pares de cojones.

Romper ese cristal es muy jodido. Todo el mundo quiere estar cómodo. La comodidad es la corrupción de todo el mundo. Y cuidado con lo que te hace sentir cómodo. Sin saberlo, Ana me recuerda la importancia de cuestionarlo todo, y señala aquello que no muchos se atreven a ver: Sinceramente, no lo sé. Y aunque te parezca cobarde, ni me quiero mojar en eso. Hay una temporada en que en un barrio deciden hacer algo llamado "Hamsterdam", que consiste en legalizar la droga.

Por x motivo siempre aparecen problemas. La vida para mí es así. Puedes legalizar la prostitución Por eso no quiero dar mi opinión, pero bueno, porque yo soy así: O sea, la prostitución desaparecería en el momento en que enseñas a la gente a relacionarse porque no lo necesitas.

No, no lo necesitas. No hay que ser tan Es una ayuda muy importante, al igual que este artículo o que otros artículos. Informar siempre es bueno.

Pero no hay que ser tontos. Pero si la gente no se sintiera tan sola, esto no tendría cabida en la sociedad. Hablamos de la longevidad de las luchas sociales.

Como activista, soy consciente de que todas las grandes luchas son superiores al individuo. Ocurre lo mismo con el racismo institucionalizado, o con la propia prostitución. Tal vez por eso el error es ponernos como objetivo la victoria total, en vez de las pequeñas batallas.

Prostitutas niñas prostitutas la palma -

Durante la comida, me habla de las prostitutas en mahon moras prostitutas. No les molestan los términos prostituta o puta, pero saben que al decir "trabajadoras del sexo" dan a su actividad una dimensión económica que es idéntica al resto de las relaciones económicas que mueven el mundo. Porque la gente no sabe relacionarse. Un anuncio racista saca los colores a Intel 5. Las putas iban a comprar acompañadas de sus clientes, y comían en los restaurantes de los alrededores. Y es el que mejor paga. De prostitutas arrecife prostitutas egipcias, nos referimos a ella con el término peyorativo de puta. Olimpia, la cubana, se presenta a todas diciendo: Era una comisión sobre prostitución y se preguntaban si debía estar presente la prostituta. Ayer por la mañana, las féminas fueron traspasadas a la Jefatura de Policía de Palma, en concreto al Grupo de Extranjería. Transcurrido ese tiempo, se acerca y me dice que acaba de llegar José, su novio. Home Elisa Artículos Esp.

Pero igualmente sí hubo un momento dado en que yo me envalentoné y dije: Se lo intenté contar una vez pero se puso como un loco.

Ana me cuenta que todas las personas de su entorno creen que ella trabaja en un hotel, cobrando menos de lo que cobra en realidad. Sólo dos personas muy cercanas conocen la verdad, e incluso ellas tuvieron ciertas reticencias a la hora de aceptarlo.

De hecho, Ana no cree que lo hayan hecho del todo. Hay dos personas que lo saben, me has dicho. Un barrio muy pobre. Mi amiga del barrio se preocupó. Y eso es jodido. Una chica que no reflexione tanto, a lo mejor. Claro, es que al final son tus amigas. Pero es absolutamente cerrado.

Incluso hay algunas chicas que es totalmente respetable que no las puedes saludar por la calle. Me estabas hablando antes de tu exnovio, no sé si terminasteis por esto No, se terminó por otras cosas, por la forma de relacionarnos que tenemos las personas.

Que se lo cuentes a una amiga tuya, a una tía, todavía. Pero eso es muy difícil. Y a ver, yo también comprendo a la persona que vaya a estar conmigo. Que con todo el juicio y prejuicio que hay en cuanto a este mundo, tiene que tener una preocupación Esa preocupación de la que habla Ana, que pueden sentir tanto amigas como parejas, parte en muchas ocasiones de un desconocimiento de los verdaderos peligros a los que ella puede llegar a enfrentarse. Yo he tenido tres malas experiencias.

Con todos los clientes que he tenido, es muy poco. A uno lo echamos porque vino borracho, no nos dimos cuenta. Entró conmigo en el cuarto y se sobrepasó un poco, me cogía con fuerza. Nada, a la puta calle. Otro, lo mismo, no venía borracho pero hasta que no empiezas a tener sexo con el cliente no sabes cómo es él. Era muy bestia, muy bruto. Otra vez me vino uno, que era tipo pederasta, que Yo atraigo a este tipo de clientes.

Mi cliente es muy mayor, de 40 para arriba. Resulta muy duro oír estas palabras, sobre todo al intentar entender qué lleva a una persona a desarrollar esas necesidades o impulsos.

Volvemos a los perfiles. Por mi tipo de perfil, ojo. Yo, por ejemplo, tengo un cliente que me paso dos horas hablando con él. Porque la gente no sabe relacionarse. De ahí el tema del poliamor: No digo que el poliamor sea la solución, aunque yo esté a favor. Hay que seguir investigando, reflexionando. Le haces así, una caricia, y flipan. Mi jefa, que es muy inteligente, intenta que todas las chicas seamos así. En parte por nuestro bienestar, porque mejor que ofrezcas a un cliente dos horas de hablar a que te abras de patas.

Que viene todas las semanas a por ti. Y es el que mejor paga. Fíjate cómo cambia el rol. Desarrolla una relación emocional contigo. Con el cliente que te acabo de contar, sí. O que se abre de piernas para ti, o que habla contigo, pero ésa es Charlotte.

Yo he notado empoderamiento. Aunque todas las chicas con las que yo he hablado dicen que cuando empiezas te sientes así Yo ahora me siento así: Porque una tía que ha llevado una vida difícil, o acaba muy jodida o tiene dos pares de cojones.

Romper ese cristal es muy jodido. Todo el mundo quiere estar cómodo. La comodidad es la corrupción de todo el mundo. De la prostitución vengo a sacar unos euros al mes. El mes pasado trabajaba desde la una de la madrugada hasta las nueve de la mañana en el Fórum. Allí lo hacemos dentro de los coches. A las diez entraba en un hotel, a arreglar habitaciones, hasta las seis de la tarde. Dormía desde las siete hasta la once, y vuelta a empezar.

Entre una cosa y otra saco para salir adelante. He de pagar ese internado y las colonias de verano. Marga, al contrario que Antonia , ejerce en la calle desde hace mucho tiempo. En los pisos dependes de cómo le caigas a la gobernanta y has de entregar la mitad de lo que ganas.

Antonia cobra 60 euros por servicio, de los que percibe Marga no tiene una tarifa fija. En torno a Otro problema de los pisos es que a veces presionan a las prostitutas para que trabajen sin condón o hagan cosas que no quieren. De hecho, en algunos hay dos tarifas, una con y otra sin. Se han dado casos también de clientes que han violado a alguna prostituta y los dueños del piso no han defendido adecuadamente sus derechos.

A los problemas tradicionales se suma ahora el de una inmigración masiva, incontenible, para la que la prostitución constituye una salida de emergencia.

La falta de regulación del sector beneficia a los explotadores, a las redes de traficantes, a las mafias. Una puta no puede ser contratada en calidad de tal ni darse de alta como autónoma ni cotizar a Hacienda ni sindicarse ni tener una cartilla de la Seguridad Social ni acceder en su día a una jubilación. Y esto es lo que piden: Quieren entrar en un sistema que las rechaza, pero que es cliente de ellas.

Antonia se ha presentado a la cita con un vestido muy elegante y sutilmente escotado. Es probable que venga de trabajar, aunque suele descansar los fines de semana. Es suramericana y llegó a España para trabajar en un club que abandonó tras liquidar la deuda que le permitió hacer el viaje. Desde entonces ha trabajado en muchos sitios. Antonia tiene 28 años y Marga, como hemos dicho, Viéndolas juntas, tan distintas, se me ocurre que una vende sexo de fiestas de guardar y la otra sexo de días laborables.

Y hay consumidores para todos los gustos. Muchos, cuando se les ha acabado el tiempo, pagan una hora extra para poder hablar. El sexo es, con frecuencia, la coartada para hablar. Y a una prostituta se le cuenta todo. No te puedes ni imaginar los conflictos que tiene la gente.

Mientras conversamos , el camarero se mueve a nuestro alrededor disimuladamente, con curiosidad. Han tenido que trasladarse desde el Raval porque los alquileres, en este barrio, se han puesto por las nubes. Desayunamos en una churrería que hay debajo de su casa. Salma dormita en brazos de su madre con el patinete aparcado a medio metro. Mientras tomamos el café, Marga me cuenta que en fueron al Senado para hablar ante una comisión.

Cuando se enteraban de quién era la prostituta, empezaban a apartarse de ella y a mirarla de un modo especial. Lo de la antropóloga les pareció muy bien, pero cuando se enteraron de que yo era la prostituta, dijeron que tenían que consultar antes de acreditarme. Era una comisión sobre prostitución y se preguntaban si debía estar presente la prostituta. La niña tiene un comportamiento normal desde cualquier punto de vista que se mire. Conoce a todo el mundo y todo el mundo la conoce a ella.

Es un sueño, pero tarde o temprano lo realizaremos. Cuando murió mi marido, su familia quiso quitarme a la niña y me llevó a juicio. Pero el informe médico-forense me dio la razón a mí. Decía que Salma tenía, a mi lado, todo lo que necesitaba una niña. Yo he visto casos de mujeres a las que los servicios sociales les han quitado a sus hijos y les han destrozado la vida. Yo me levanto por las mañanas y lo primero que veo es su sonrisa. Forma parte de mi vida como yo formo parte de la suya.

Y la educo en el respeto a todo el mundo. Me cuenta esto en el metro , donde nos dirigimos al Raval para dejar a la niña en casa de una amiga de Marga.

El vagón va medio vacío, de manera que nos sentamos juntos, en un asiento de tres. Salma se coge a su madre con una mano y sujeta el patinete con la otra. Marga se quedó viuda del padre de Salma hace dos años. Viven separados, pero a veces Marga se queda a dormir en la casa de él, o al revés. Se trata de una historia de amor bien curiosa porque se conocieron cuando Marga tenía 14 o 15 años y él 18 o Entonces, Marga trabajaba en la casquería de la Boquería, pero pertenecía a un grupo de voluntarios que dedicaban el tiempo libre a ayudar a personas dependientes.

José, su novio actual, pertenecía también a ese grupo de voluntarios, y se conocieron realizando esa actividad. Como tenían preocupaciones comunes, hablaban mucho. Con el tiempo, cada uno se convirtió en el amor platónico del otro. Durante todos estos años, supe que llamaba a casa de mis abuelos para preguntar por mí.

No es que si le pidiera ayuda no me la diera, pero quiero salir adelante por mí misma. Nuestra relación ha ido evolucionando hacia una relación de tolerancia. Todos los hombres con los que he estado han sabido a qué me dedicaba. Siempre he tenido el privilegio de no esconderme, que es lo normal en mi profesión. Marga perdió a sus padres en un accidente de automóvil cuando tenía 10 años. Se educó con sus abuelos, que aceptaron su decisión de hacerse prostituta.

Me dijeron que tuviera cuidado de adónde iba y de por dónde me movía. Y que siempre tendría su casa abierta. Yo, al principio, llamaba a mi abuela y le decía: Siempre prevaleció el amor que nos teníamos. Después de dos o tres trasbordos y decenas de estaciones, salimos del metro y emprendemos un recorrido por el laberinto de calles del Raval. Es media mañana, pero algunas se encuentran ya llenas de prostitutas.

Me parece imposible que haya trabajo para todas y es evidente que no lo hay. Salma va pasando de unos brazos a otros. Todas las mujeres la besuquean. Algunas abren el bolso y le regalan un euro. Marga se detiene un rato con cada una.

Las hay de todas las nacionalidades. La asociación dispone de un pequeño despacho en el centro cívico Pati Limona. Acuden a la reunión Isabel Holgado, la antropóloga con la que cenamos la noche anterior; la propia Marga, y dos personas que trabajan para la organización: Olimpia, una cubana que no para de hablar ni de reír, y Valeria, una chica brasileña tímida y circunspecta.

Todas se muestran preocupadas por la situación del sector. Cada una relata las experiencias que ha tenido en sus visitas a las esquinas o a los pisos a los que acuden para concienciar a las chicas de la necesidad de utilizar preservativos, de defender sus derechos, de denunciar los casos de malos tratos o la existencia de menores.

Unas pasean y otras permanecen sentadas en sillas. Algunas forman grupos y otras permanecen solitarias. Nuestra llegada es bien recibida.

Les damos condones y lubricantes y folletos. Olimpia, la cubana, se presenta a todas diciendo:.

prostitutas niñas prostitutas la palma

Prostitutas niñas prostitutas la palma -

Evadió 42 millones de euros. Marga ha salido de casa vestida para hacer la calle, pero no lleva nada realmente escandaloso. Pasea con el aire casual de las putas de un lado a otro de la esquina. Después buscamos por la zona a una menor que alguien ha visto durante los días pasados.

0 comments

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *