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Después de su viaje, las personas nos cuentan su estadía. Verificamos la autenticidad de los comentarios, nos aseguramos de que no haya palabras agresivas y luego los añadimos a nuestra web. Las tres son rumanas. Luego tenemos a Pilar , la mayor. Un garito que no hay manera de cerrar. Hace un mes, la Audiencia Provincial asturiana dictaminaba su cierre tras el enésimo pleito contra los siempre presuntos propietarios. Dos días después, un artículo en la prensa local: Siempre oculto tras supuestos testaferros: Él lo niega todo terminantemente a este diario: En su lugar, telefonea al periódico un señor llamado Miguel Pérez , que asegura ser el responsable de la actividad: Aprovechando la coyuntura, las tres mujeres nos cuentan -protegidas en el despacho de un abogado- cómo es la vida en un putiferio de carretera.

Morbo poco, explotación laboral mucha. Son prostitutas, pero podrían ser teleoperadoras hartas de ser pisoteadas. Como reza el dicho: Lo cuentan ellas solas. Tandas de 21 días [la otra semana del mes es para la regla]. Era todo un fraude. Teníamos contrato, con sueldo de euros. Por supuesto, no nos lo pagaban. De los 30 euros de cada copa, la mitad era para ellos.

El contrato era de camarera, o de animadora, o de no sé qué de ocio. Da igual, todo mentira. Como Amsterdam, pero sin escaparates ni neones. O de la de Atocha. Curiosamente, es una zona en la que no abundan las whiskerías ni clubes de striptease.

Desde chicas particulares a clubes ocultos en semisótanos, pasando por consultas de masajistas con final feliz. Si esa gran manzana roja es la micronación de los burdeles, su capital es el Paseo de las Delicias.

Allí se encuentran casi la mitad de los lupanares. Y la densidad la disparan dos bloques: Antaño también tuvieron residentes, pero la prostitución fue ganando metros hasta que los echó a todos. Es un edificio muy viejo, de casi años y sin ascensor.

Tiene 4 plantas con 4 pisos cada una. Parece que tuvo tiempos mejores. Ahora huele a rancio y da la sensación de que se va a caer a trozos. Al pasar el portal hay unas escaleras que suben al primer rellano, donde te reciben 4 puertas de madera carcomida.

Deduzco que peruano, porque lleva una camiseta del Sporting Cristal. Pero parece que no. El , como cualquier otro supermercado, hace un horario muy parecido a un Eroski: El siguiente día me planto en la puerta del a las 9 de la mañana.

Hoy no me pilla el toro. Luego pienso que igual voy a parecer muy desesperado llegando el primero. Prefiero gastar media hora tomando café en la terraza de al lado y observar. En ese rato veo entrar hasta a cinco hombres al edificio.

En los foros de prostitutas que los hay y con una cantidad de información ingente sobre el sector avisan de que en la puerta del hay un tipo con un bate de béisbol que hace las veces de guardia de seguridad.

Sería en otros tiempos o sería un mito; ahora no hay nadie que controle y entro. También advierten en esos foros de que en el es muy difícil pasar del primer piso.

Hay burdeles en las cuatro plantas, pero llegar a la segunda es casi misión imposible. Hay al menos seis. Me miran mal y el ambiente es hostil. Una chica rumana me tira de la camiseta. No son ni las diez de la mañana, pero ya huele a alcohol. Salgo y subo las escaleras a toda prisa mientras la rumana de antes me dice algo en su idioma. Sólo hay un piso abierto. Pero ahora muchos han cerrado. Se disculpa porque sólo tiene una chica disponible y me pide que la vea sin compromiso.

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Y no hizo nada. Se encoge de hombros y me dice que si le garantizo anonimato, no le hago fotos y le pago, que vale. Que si me interesa la chica. Ya le estoy haciendo demasiadas preguntas. Pero parece que no. prostitutas en africa prostitutas en hotel Que si me interesa la chica. Lo que sí que se conoce es el origen de estos lupanares en la zona. Elcomo cualquier otro supermercado, hace un horario muy parecido a un Eroski: Volver a la noticia 'La infravida de tres prostitutas en un lupanar asturiano: Esto es lo que revela un estudio sobre los nuevos modelos de inmigración realizado por el profesor Basile Ndjio y del que se hace eco la revista Quartz Africa. La carne que vende el local es otra, en todo caso. Y muchas ni eso.

A cambio, el dueño te roba en todo: A ver, a mí, que he llegado a ganar 3. Pero muchas trabajan sólo por la droga, por el vicio Con uno muy drogado. Las tres son rumanas. Luego tenemos a Pilar , la mayor. Un garito que no hay manera de cerrar. Hace un mes, la Audiencia Provincial asturiana dictaminaba su cierre tras el enésimo pleito contra los siempre presuntos propietarios. Dos días después, un artículo en la prensa local: Siempre oculto tras supuestos testaferros: Él lo niega todo terminantemente a este diario: En su lugar, telefonea al periódico un señor llamado Miguel Pérez , que asegura ser el responsable de la actividad: Aprovechando la coyuntura, las tres mujeres nos cuentan -protegidas en el despacho de un abogado- cómo es la vida en un putiferio de carretera.

Morbo poco, explotación laboral mucha. Son prostitutas, pero podrían ser teleoperadoras hartas de ser pisoteadas. Como reza el dicho: Lo cuentan ellas solas.

Tandas de 21 días [la otra semana del mes es para la regla]. Era todo un fraude. Teníamos contrato, con sueldo de euros. Por supuesto, no nos lo pagaban. De los 30 euros de cada copa, la mitad era para ellos.

El contrato era de camarera, o de animadora, o de no sé qué de ocio. Da igual, todo mentira. Si te ibas con un cliente, te cobraban 90 euros por salir, pero también si te ibas con tu novio.

La jornada era, como es en todos los puticlubs, de cinco de la tarde a cinco de la mañana Si no bajabas justo a la hora en que abrían, multa. Si estabas mal de salud y te subías un rato a la habitación, multa. Bueno, yo sé de embarazadas que han muerto en puticlubs porque el jefe les ha dicho: En el Model's te forzaban también, con la amenaza de que te echaban si no. Me miran mal y el ambiente es hostil.

Una chica rumana me tira de la camiseta. No son ni las diez de la mañana, pero ya huele a alcohol. Salgo y subo las escaleras a toda prisa mientras la rumana de antes me dice algo en su idioma. Sólo hay un piso abierto. Pero ahora muchos han cerrado. Se disculpa porque sólo tiene una chica disponible y me pide que la vea sin compromiso. Así funciona este edificio: Sale una joven mulata adormilada, le digo que me lo pienso y que ahora le diré algo, la chica vuelve a su cuarto y yo me quedo un rato hablando con la madame.

El de Delicias, entre un bar y un bazar, abre las puertas de 9 de la mañana a 10 de la noche D. También me dice, con poca convicción, que las chicas no viven allí: También me dice que cada burdel es independiente de los otros. Yo le pregunto que por qué y ella me dice que porque así es la vida. Que si me interesa la chica. Ya le estoy haciendo demasiadas preguntas. Salgo y subo al tercer piso. En el tercero también hay una sola puerta abierta. Tiene un cartel en chino, escrito a boli en una hoja de libreta.

Pero en la puerta hay una señora colombiana que me atiende. Se conoce que es cliente habitual, porque lo reciben casi con honores de jefe de estado. Yo aprovecho la confusión y me largo. Dentro distingo hasta tres voces femeninas con acento latinoamericano. Decido no entrar; ya sé lo que me voy a encontrar. El es otra cosa. Para empezar, en la puerta hay dos ecuatorianos que hacen de seguridad, de guías para los clientes y de recaderos para las prostitutas.

Yo decido subir por las escaleras para ver qué me encuentro, pero no hay ni rastro de prostitutas agresivas. Cada piso tiene una sola puerta y hay que tocar. Pasas, se presentan y decides. Tiene 5 pisos y guardias de seguridad clandestinos en la puerta Moeh Atitar. Le digo que yo no venía a tener sexo sino a hablar.

Me dice que bueno, que algunos lo hacen. Yo le aclaro que no es sobre mis penas, sino sobre su trabajo. Se encoge de hombros y me dice que si le garantizo anonimato, no le hago fotos y le pago, que vale. Se hace llamar Helen, tiene 27 años, es paraguaya y tiene dos hijos, los dos en su país. En este edificio, al contrario de lo pasa en el , todos los burdeles son del mismo propietario , un ecuatoriano que tiene otras casas por Madrid.

Helen estuvo antes en un hotel de carretera, pero le obligaban a pagar casi euros diario por la habitación y la comida. Pero tener a los chicos de seguridad abajo da mucha tranquilidad. Algo que no pasa en el , donde el fuerte olor a rancio es uniforme en todo el edificio. El funciona desde hace unos siete u ocho años, le han dicho. Yo no llegué a verlo. Aquí no hay peleas. A los clientes también les da mucha calma ver que hay alguien de seguridad.

Pero al tratarse de un negocio soterrado y en manos de mafias, nadie va a poder reclamarlo. Aparecen a los pocos segundos llevando un carro de la compra cargado de papel higiénico para abastecer a las prostitutas de los cinco pisos. Los recaderos del llevan un carro lleno de papel higiénico para las chicas D. En la calle del Guillermo de Osma hay un par de lupanares históricos que han ido cambiando de ubicación y son poco menos que mitos en internet.

Así mismo se define él. Ahora tiene 55 y participa en algunos foros de prostitutas contando sus experiencias. Ahí es donde lo encuentro, junto a otros tres que han colaborado en la elaboración de este reportaje.

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