textos sobre mujeres gemelas prostitutas amsterdam

El distrito rojo de Amsterdam goza de fama internacional por ser un sitio turístico en el cual la prostitución es legal y expuesta en grandes aparadores. Sin embargo, por paradisiaco que parezca, las construcciones de la ciudad europea esconden verdades mucho menos agradables.

En su reciente visita a "Red Light Secrets" Museum of Prostitution, el periodista Toby Sterling de AP descubrió varios aspectos interesantes del barrio, de los cuales destacamos los siguientes. La edad mínima para ejercerlo recientemente cambió de 18 años a 21 años. Para verificar que se respete el reglamento, la zona es observada por policías, trabajadores sociales y grupos civiles.

Las camas son bajas y fuertes, se ubican cerca de un lavamanos y un pequeño armario lleno de lubricante, condones, juguetes sexuales y productos de limpieza. Lo que sí es norma entre todas es que no usan perfume, para no dejar huella en el caso de que el cliente esté comprometido.

Pasan mucho de su tiempo esperando clientes y el que les queda libre visitando estéticas, salones de uñas y tiendas de ropa. Una ventana cuesta alrededor de dólares por medio día. Lo que se llevan a casa antes de los impuestos son alrededor de dólares después de tener seis clientes o al cabo de ocho.

Con los meses, tras despertar el interés de algunos clientes, terminó en una. Gracias a ese éxito, y cansadas de rendir cuentas a otros, en los ochenta abrieron su propio burdel. Llegaron a ganar tanto dinero que se pudieron comprar un coche a los pocos meses, se enorgullece Louise.

Los problemas con la Administración les llevaron a fundar The Little Red, el primer sindicato independiente de prostitutas. Pero el momento amargo para las Fokkens fue cuando tuvieron que cerrar su negocio por problemas con los grandes empresarios de la industria del sexo y el Gobierno, dice Louise. Pero no dejaron de trabajar. Louise recuerda que algunos las han llevado de viaje a Israel, Italia o España, aunque si habla algo de castellano es por su segundo marido, un barcelonés con quien tuvo a su cuarta hija María Conchita.

Muchos quieren jugar al juego de la seducción. Si no fuera por eso, hoy seguiría en su escaparate: Ahora regentan una pequeña tienda en el centro de la ciudad en la que venden postales, sus cuadros y también sus libros. Muchos se acercan para conocerlas y hacerse fotos con las dos gemelas. Sin recriminaciones, asegura sentada al lado de su madre que, a pesar de pasar varios años durante su infancia en una casa de acogida, tuvo una niñez feliz.

Parece seguir la filosofía de sus abuelos.

textos sobre mujeres gemelas prostitutas amsterdam

Textos sobre mujeres gemelas prostitutas amsterdam -

Hace famosas prostitutas españa prostitutas venezuela que las chicas se divorciaron y de aquellos matrimonios sólo quedan hijos y nietos con los que juegan a parecerse a cualquier abuela del mundo. Estas decisiones no mejoraron la vida de las prostitutas, aseguran las gemelas, quienes sostienen que ahora se trabaja sólo para pagar los impuestos. El filtro de sus hijos no fue menos duro, pues ambas son madres, tienen nietos e incluso bisnietos. Ella se ríe como lo hace con todo y dice que no le importa. Ellos siempre te lo dicen de muchas nba prostitutas la protitucion.

Pero estas gemelas holandesas, a sus 72 años cumplidos a principios de mayo, suman años ejerciendo la prostitución. Entre las dos han conocido a Ahora las chicas holandesas casi no trabajan allí. Son todas extranjeras y no hay solidaridad. Al cambiarse las leyes [ Holanda legalizó la prostitución en los burdeles en ], tienes que tener muchísimos papeles y pagar por todo, antes de tener clientes ya tienes que dar dinero al Gobierno.

Ella fue la primera de las hermanas Fokkens en llegar al famoso barrio de los escaparates. Tenía 20 años, un marido desde los 17 y tres hijos. A su llegada se encontró con el apoyo de sus compañeras de cabina: El marido de Martine no tenía trabajo y Louise le ofreció trabajar en el burdel limpiando cabinas.

Con los meses, tras despertar el interés de algunos clientes, terminó en una. Gracias a ese éxito, y cansadas de rendir cuentas a otros, en los ochenta abrieron su propio burdel. Llegaron a ganar tanto dinero que se pudieron comprar un coche a los pocos meses, se enorgullece Louise.

Los problemas con la Administración les llevaron a fundar The Little Red, el primer sindicato independiente de prostitutas. Para verificar que se respete el reglamento, la zona es observada por policías, trabajadores sociales y grupos civiles. Las camas son bajas y fuertes, se ubican cerca de un lavamanos y un pequeño armario lleno de lubricante, condones, juguetes sexuales y productos de limpieza. Lo que sí es norma entre todas es que no usan perfume, para no dejar huella en el caso de que el cliente esté comprometido.

Pasan mucho de su tiempo esperando clientes y el que les queda libre visitando estéticas, salones de uñas y tiendas de ropa. Una ventana cuesta alrededor de dólares por medio día. Lo que se llevan a casa antes de los impuestos son alrededor de dólares después de tener seis clientes o al cabo de ocho.

El museo se ubica en un antiguo burdel dentro del Barrio Rojo, que permite a los visitantes conocer la historia, el estado de las prostitutas, ver los cuartos en los que trabajan pero también leer sus confesiones, como una que dice: El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista, mas no la ideología de actitudfem. Quienes leyeron esto también visitaron:. Los patanes no te dañan, te curan de espantos.

Elige a tu chica. La carta que dejó una joven pediatra antes de suicidarse. Una ventana cuesta alrededor de dólares por medio día. Las gemelas prostitutas veteranas del Barrio Rojo de Amsterdam pueblan portadas de revistas y programas de televisión de cuando en cuando. Lo que pasa en la Red. Ahora regentan una pequeña tienda en el centro de la ciudad en la que venden postales, sus cuadros y también sus libros.

0 comments

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *